mindfulness terapia para la mente

El Mindfulness se trata de una práctica capaz de influir de manera positiva en la salud, en especial en la reducción de la ansiedad emocional.Consciencia plena de las propias sensaciones, emociones y pensamientos en el instante actual.

Actitudes Mindfulness para desarrollarse:

1. Apertura máxima del campo de atención. Detenerse y observar el conjunto de experiencias personales del instante. (Ritmo de la respiración, sensaciones corporales, lo que se ve, lo que se oye, el estado emocional, los pensamientos que van y vienen).
2. No juzgar ni controlar la experiencia del momento presente. No rechazar nada que nos venga a la mente.
3. No esperar nada. La consciencia plena es una consciencia “no elaborada”, que no pretende analizar ni expresar en palabras, sino más bien observar y experimentar.

La aptitud para una consciencia plena puede desarrollarse y cultivarse a través del mindfulness. Se trata de un adiestramiento de la mente que reporta una multitud de beneficios al que lo practica.

La meditación como terapia

Alcanzar la plenitud de la consciencia es uno de los objetivos más numerosos de las prácticas de meditación antiguas, así como de las psicoterapias actuales. Hace más de 2000 años que la meditación reside en el propio núcleo de la filosofía budista. Además de poseer raíces orientales también tiene una codificación occidental, concretamente norteamericana. Los primeros en introducir este tipo de meditación en el mundo de la psicología científica fueron el psicólogo estadounidense Jon Kabat-Zinn y el psiquiatra canadiense Zindel Segal.

La metodología de trabajo suele ser en grupo. Comprendida en 8 sesiones de unas dos horas, a una por semana. En el procedimiento de las sesiones, se invita a los participantes a realizar ejercicios “formales “de meditación (que deben practicar en casa a diario), además se practican otras tareas más “informales” como puede ser prestar más atención en conciencia plena a las actividades del día a día (lavarse los dientes, comer, ducharse, caminar, etc.) sin pensar en otra cosa o realizar otra tarea al mismo tiempo.

A medida que avanza el programa, se va llegando a alcanzar la conciencia plena como una actitud mental, que se practica con determinada constancia.
El objetivo es percatarse de los “tiempos de espera” (como pueden ser los desplazamientos o ciertas tareas rutinarias) para focalizarse en la respiración, sensaciones físicas o para aprender a aceptar las emociones negativas y/o dolorosas, en lugar de intentar evitarlas o taparlas con otras tareas de distracción.

¿Qué es lo que ofrece, en concreto, la conciencia plena (Mindfulness) en el ámbito de las conductas adictivas?

Según lo definió Jon Kabat-Zinn, mindfulness es “una forma de prestar atención, de manera intencionada, al momento presente, sin emitir ningún tipo de juicio”.
El objetivo al aplicar la “atención consciente” en el ámbito clínico es ayudar a los sujetos con conductas adictivas a que vean las cosas “tal como son” en lugar de centrarse en el futuro para buscarse el “próximo apaño”. La psicología budista pone especial énfasis en reconocer, sentir y aceptar el malestar cuando éste surja y en entender la experiencia en toda su profundidad en lugar de intentar librarse de ella continuamente.

Es, por lo tanto, un enfoque compasivo, que enfatiza la aceptación y el mostrarse abierto más que la culpabilidad, la censura y la vergüenza por la propia conducta. La práctica del mindfulness también favorece el darse cuenta de la naturaleza cambiante de las cosas: nuestras mentes, cuerpos y entornos se encuentran en un estado de cambio constante.

IDEAS PRECONCEBIDAS DE LA MEDITACIÓN

1. Consiste en una reflexión profunda e inteligente sobre un tema metafísico como la vida, la muerte o el cosmos

En realidad, la meditación de consciencia plena, la atención no se fija en la reflexión o elaboración conceptual, sino en la experiencia no verbal, corporal y sensorial.

2. Consiste en hacer un vacío mental o quedarse en blanco

En realidad, en la meditación de consciencia plena, los instantes sin mentalización son bastante raros. La labor esencial estriba, no en acallar el devenir de los pensamientos, sino en dejarse arrastrar por ellos. Observar en lugar de aceptar. Se pretende acercarse a una consciencia sin objetivo, sin elaborar, en la cual la mente no emprende ninguna acción voluntaria, sino que se mantiene en una visión observadora. Se trata de no implicarse en esos pensamientos pero no en hacerlos desaparecer.

3. Se suele asociar a un proceso religioso o espiritual

El objetivo fundamental de la meditación de consciencia plena es desarrollar y ejercer diariamente un instrumento de regulación atencional y emocional, más allá de cualquier forma de creencia.

4. Se suele comparar con la relajación

A través de la meditación de consciencia plena no se pretende alcanzar un estado de relajación o calma particular (ciertas sesiones pueden resultar, por el contrario, difíciles o dolorosas). Se pretende en cambio intensificar la consciencia y el rechazo de las experiencias íntimas. Por ejemplo, más que buscar no ponerse triste o sentir rabia. Se tiende a observar la naturaleza de las emociones, su efecto en el organismo y los comportamientos que provocan. Conceder un “espacio mental” a las emociones negativas permite recuperar su control, ya que permite que existan y se expresen sin ser amplificadas por la represión (no autorizarlas) o la fusión (no distanciarse de ellas).


Texto realizado por María Armengol García, psicóloga en prácticas en la Clínica Unnidesdro CB perteneciente al Máster en Investigación, Tratamiento y Patologías Asociadas a las Drogodependencias de la Universidad de Valencia.