El pensamiento constructivo

El pensamiento constructivo nos introduce al pensamiento optimista, a la concentración en el beneficio, en resumen,a hacer que las cosas ocurran.

 Los principales componentes del pensamiento constructivo

El pensamiento constructivo nos introduce al pensamiento optimista, a la concentración en el beneficio, en resumen, a hacer que las cosas ocurran.

El pensamiento constructivo es un elemento mediador entre la personalidad y el sentido de bienestar subjetivo, y determina la elección de algunas estrategias de afrontamiento sobre otras, generando distintos niveles de éxito en la resolución de problemas.

Afrontamiento emocional. Se relaciona con la capacidad para manejar adecuadamente los sentimientos negativos. Los buenos afrontadores emocionales tienen bajos niveles de estrés, no se toman las cosas personalmente, no son demasiado sensibles al rechazo y al fracaso y no se preocupan por cosas que no pueden controlar.

Afrontamiento conductual. es un pensamiento orientado a la acción. Las personas que son buenas en esto, piensan en modos efectivos de solucionar los problemas y se ponen en marcha, son optimistas, aceptan los retos y se arriesgan, ya que piensan que las cosas saldrán bien.

Los buenos pensadores constructivos…

Se aceptan a sí mismas y a los demás.
Piensan que su vida tiene un propósito y un sentido.
Son optimistas, pero de un modo realista.
No hacen generalizaciones de sus experiencias, tanto positivas como negativas.
Se enfrentan a la incertidumbre y a las complejidades de la vida diaria, en vez de recurrir a las supersticiones y a otras formas de pensamiento mágico para explicar o controlar su ambiente.
Manejan las emociones negativas con un mínimo de estrés y se ponen en marcha para resolver los problemas de la vida diaria de un modo efectivo, en vez de estar lamentándose sin hacer nada.
Están orientados a la solución de problemas, en vez de dedicarse a juzgarse a sí mismos y a los demás.
Son pensadores flexibles, adaptan su comportamiento a las distintas situaciones de la vida y ven tanto el lado bueno como el malo de las cosas.

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“Acepta lo que no puede cambiarse, cambia lo que puede cambiarse y conoce la diferencia entre ambas cosas”

Los malos pensadores constructivos…

Dan vueltas continuamente a los acontecimientos negativos
Se centran más en el lado negativo de las cosas
Piensan de modo categórico, supersticioso, mágico o excesivamente optimista
Se preocupan excesivamente y, en general la preocupación no solucionan sus problemas.

Cómo ser un buen pensador constructivo

1. Identifica tus pensamientos automáticos: Se consciente de tus pensamientos a partir de tu sentimientos, cada vez que te en la que te sientas mal atiende a:

 Lo que te dices a ti mismo y tus imágenes mentales.
Cómo lo que te dices e imaginas se asocia con tus emociones.
Cuando las emociones no son muy intensas es más complicado detectar los pensamientos automáticos. En estos casos suele ayudar: la distracción (aplazar el problema y entretener el pensamiento en otros temas) y el auto diálogo controlado (trabajar los pensamientos uno por uno)

2. Identifica las consecuencias de pensar como piensas (procesos mentales secundarios). Son otros pensamientos automáticos que siguen y son consecuencia de los primeros. Como:

 Pensamiento no realista. Se trata de un pensamiento inexacto. Suele darse cuando somos muy sensibles a un determinado tema y no se hace una evaluación objetiva de la realidad.

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 Negación: negarte a aceptar como cierto aquello que no quieres creer.

 Auto denigración: pensar que eres un fracasado, estúpido, sin valor, etc.

3. Identifica tus respuestas conductuales. Piensa en nuevas formas de hacer las cosas, sé creativo.
4. Identifica tus “vulnerabilidades”. Son aquellas ante las cuales reaccionas con más intensidad que la mayoría de las personas o más de lo que tú quisieras. Puedes ser especialmente sensible al rechazo, al fracaso, a lo que otros piensen de ti, etc.

Aprender a tomar consciencia de cómo los pensamientos constructivos, positivos, son vitales para mejorar y superar todas las situaciones que generan malestar en la vida.

Los pensamientos son energía, cuando se tiene un pensamiento constructivo revoloteando por la cabeza, se siente la energía de ese pensamiento. ¿Y cómo se manifiesta? A través de las emociones.

2 pensamientos sobre “El pensamiento constructivo”

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