Pensamiento excesivo ¿Cuándo pensamos demasiado?

Pensamiento Excesivo se da cuando pensamos demasiado y convertimos cualquier preocupación en tormento, haciendo que todo parezca sombrío, gris y abrumador

Pensamiento Excesivo o cuando pensamos demasiado

Se  denomina Pensamiento Excesivo a cuando pensamos demasiado y convertimos cualquier preocupación en un tormento. Le damos la vuelta a los asuntos y, en vez de solucionarlos, entramos en una espiral negativa que no nos deja actuar, ni disfrutar de lo que sí funciona en nuestra  vida. Pero se trata sólo de un hábito y cambiarlo es cuestión de actitud.

ENREDOS MENTALES

Al principio es posible que encontremos respuestas rápidas a la situación que nos preocupa, pero cuando pensamos de más, estas preguntas no hacen más que llevarnos a otras preguntas.

Nuestros pensamientos negativos se expanden, crecen y empiezan a ocupar todo nuestro espacio mental.

Muchas veces, el pensamiento excesivo se centra en un acontecimiento específico de nuestra vida, pero luego se extiende a otras circunstancias o situaciones y a las grandes preguntas que te haces sobre ti mismo. Y con el tiempo se vuelve cada vez más negativo.

La incertidumbre:Algunas personas muestran una baja tolerancia a la incertidumbre (la duda les frustra). Esta frustración se dispara en forma de “¿Y si…?” y para evitarla se pone en marcha la preocupación.

 PREOCUPACIONES POCO REALISTAS

Pensar demasiado no supone necesariamente encontrar una vía de solución hacia nuestras preocupaciones más reales y profundas. En realidad, en vez de darnos un punto de mira privilegiado, nos hace usar una lente que muestra una imagen distorsionada y fatalista de nuestro mundo. En lugar de ver la realidad de nuestro pasado y nuestro presente, solo vemos lo que nuestro estado de ánimo quiere que veamos; los capítulos negativos de nuestras historias, los aspectos negativos de nuestra situación actual y lo que podría ir mal en el futuro.

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UN HÁBITO MUY PERJUDICIAL

Pensar en exceso no solo no ayuda, sino que también puede tener consecuencias negativas sobre la persona que lo padece. A nivel personal, la vida les resulta más difícil. Las tensiones les parecen mayores, le es más difícil encontrar buenas soluciones a los problemas y les cuesta saber que hacer para mejorar sus relaciones.

¿COMO SE DICE “BASTA”?

El primer paso es darse cuenta de que el pensamiento excesivo no nos ayuda en nada.

Liberarse del hábito de pensar demasiado es absolutamente necesario si queremos evitar que esas reflexiones malsanas nos arrastren al fondo del pantano emocional.

Cuando estamos inmersos en el pensamiento exagerado, solemos tener la sensación de que hemos dado con algo realmente importante en nuestra vida: “Me he quitado las gafas de cristales de color de rosa”, o “Por fin me estoy enfrentando a lo desastrosa que es mi vida en realidad”.

Pero, ¿es cierto que, en esos momentos, poseemos una percepción adecuada? No; al contrario. Pensar demasiado reduce nuestra visión de modo que sólo somos capaces de ver las cosas negativas de nuestra vida.

 El pensamiento excesivo hace que todo parezca sombrío, gris y abrumador. En esos momentos, creemos que tenemos motivos profundos para estar furiosos, deprimidos, irritados y tristes. Pero es precisamente el pensar de más lo que ha activado esos pensamientos.

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 ESTRATEGIAS PARA RESOLVERLO

Una vez tengamos claro que no debemos dejarnos seducir por el pensamiento excesivo, podremos detenerlo y solucionar los problemas que lo han iniciado.

 Es preciso que cuando caigamos en uno de estos episodios, intentemos algo tan banal como decirnos a nosotros mismos: “Pensamiento excesivo, me haces daño. ¡Vete!”. Una vez que tengamos claro que no debemos dejarnos seducir por este tipo de pensamiento y aprendamos a detener su progreso lo antes posible, podremos desterrarlo por completo para solucionar de forma activa los problemas.

Para aprender a distanciarnos de él podemos llevar a cabo algunas de las siguientes estrategias:

Desconecta distrayéndote

  1. Apóyate en los demás
  2. Ponlo por escrito
  3. No te compliques, busca la explicación más sencilla
  4. Basta que hagas algo para solucionarlo
  5. Sigue adelante: una duda sana es conveniente pero una duda obsesiva solo complica las cosas.

2 pensamientos sobre “Pensamiento excesivo ¿Cuándo pensamos demasiado?”

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