Síndrome del cuidador-cuidar del que cuida

Síndrome del cuidador es un fenómeno habitual en personas que cuidan enfermos y que culmina con sensación de carga o consecuencias psicológicas negativas

El síndrome del cuidador es un fenómeno habitual cuando se acumulan estresores (tensión, fatiga, agotamiento) sobre la persona que cuida al enfermo y que con frecuencia culmina con la sensación de carga o consecuencias psicológicas negativas en las que las emociones entran en conflicto y el tipo de ayuda prestada se perjudica siendo menos eficaz.

Consecuencias psicológicas y síntomas del Síndrome del cuidador

Muchos de nosotros hemos pasado por ser cuidadores de alguien enfermo. A veces simplemente hemos cuidado de un familiar con gripe o con gastroenteritis, es un período corto de tiempo en el que la persona no se siente bien, tiene fiebre, vómitos y ha necesitado de nuestro apoyo y cuidados. Pero en otros casos, la enfermedad es mucho más larga y compleja y la persona sufre durante un tiempo más alargado aumentando sus estresores psicológicos y también los de la gente que está a su alrededor.

Principales síntomas

  • Agotamiento físico y mental
  • Labilidad emocional
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Conductas de consumo abusivas
  • Trastornos del sueño
  • Alteraciones del apetito y peso
  • Aislamiento social
  • Pérdida de actividades propias
  • Dificultades cognitivas
  • Problemas laborales

Por qué cuidar al cuidador

Cuando una persona tiene una enfermedad necesita cuidados y atención de los demás y suele haber una persona que se vuelca especialmente y sobre la que la responsabilidad del cuidado acaba recayendo.

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Dependiendo del grado de dependencia el cuidador principal puede acabar por dejar de cuidarse a sí mismo, dejar de disfrutar de su tiempo de ocio, dejar de tener relaciones sociales fuera del ámbito familiar y de la enfermedad, incluso abandonar su empleo para atender al enfermo. Comienza a padecer el síndrome del cuidador

En muchas ocasiones la dedicación se realiza de forma voluntaria y con gusto, ya que el familiar al que cuidas es importante para ti y se le tiene una alta estima. Pero esto no quiere decir que se hayan producido debido a las características de la enfermedad una serie de cambios importantes en la vida de ambos. Eso conlleva una adaptación a esos cambios a veces dificultosos, aumenta la tensión, el estrés, las preocupaciones, el malestar y si la enfermedad no evoluciona favorablemente aumentan los miedos, la depresión, la desesperanza.

Esta sobrecarga influye en la calidad de vida de la persona que cuida y puede hacer que aparezcan enfermedades asociadas a el nuevo estilo de vida. Si esto sucede, el cuidador dejará de ser útil para el enfermo en buena parte, pues también se convertirá en enfermo y necesitará de cuidados para mejorar. Muchas veces sucede que el cuidador no quiere decaer en su lucha por ayudar, y lo sigue haciendo aunque no sea en buenas condiciones, lo que hace descender la calidad de la atención y a éste le hará empeorar.

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Consejos para evitar el síndrome del cuidador

1. Uno de los consejos es que la responsabilidad no recaiga siempre en la misma persona, que se reparta entre varios miembros repartiendo las tareas o haciendo turnos.

2. Las enfermedades que tienen un curso largo o incluso crónico deben ser tomadas con tranquilidad y calma; y transmitirlo así al enfermo.

3. Es importante que el cuidador tenga momentos en los que pueda disfrutar de alguna actividad en su tiempo libre ya sea social, de ocio, ocupaciones anteriores, cuidado de sí mismo. Es necesario un adecuado descanso.

4. Contar con alguien para hablar del tema. Poder expresar emociones, preocupaciones, asumir lo que ha pasado.

5. Contar con ayuda profesional: Existen grupos para familiares en los que se trabaja la enfermedad, se da información, se permite tener un espacio para hablar, comprender y aprender pautas adecuadas de manejo de situaciones.