Trastorno de Déficit de Atención

Trastorno de Déficit de Atención

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo que se origina en la infancia e implica un patrón de déficit de atención, hiperactividad y/o impulsividad. Así pues, el niño o niña que padece este trastorno tiene una gran dificultad para concentrarse y puede presentar un nivel de actividad e impulsividad superior al de sus compañeros y compañeras.

Por este motivo, en Unnidesdro ponemos el foco en este trastorno y os traemos este artículo para que podáis informaros acerca de los aspectos esenciales a tener en cuenta. ¿Estás preocupado/a por tu hijo o hija? Recuerda: si se puede diagnosticar, se puede tratar.

Diagnóstico del Trastorno de Déficit de Atención

Para diagnosticar el trastorno de déficit de atención, es necesario que se den las conductas mencionadas anteriormente de la siguiente manera:

  1. Desde una edad temprana. Generalmente, antes de los 12 años.
  2. Con una intensidad y frecuencia superior a lo establecido como normal en la edad y etapa de desarrollo del niño.
  3. De forma que mermen o afecten de forma significativa el rendimiento del niño en dos o más de los ámbitos de su vida, es decir, el escolar, el familiar y/o el social.
  4. De forma que no estén causadas por otro problema médico, como la ingesta de alguna sustancia tóxica o estupefaciente, o algún problema psiquiátrico.

Es de vital importancia diagnosticar de forma correcta y temprana el trastorno que padece el niño o niña, puesto que este les puede ocasionar graves problemas, principalmente en el ámbito escolar, tanto a nivel de rendimiento como a nivel de interacción e integración social. Si no se tratan adecuadamente, estos problemas pueden derivar en fracaso escolar, abandono de la educación, inadaptación social y diversos desajustes emocionales que, sin duda, también afectarán a sus diversas etapas de desarrollo como individuo.

Si tu hijo o hija tiene menos de seis años, es recomendable esperar un poco antes de realizar un diagnóstico, hasta superar esa edad, puesto que, pese a que puede existir sospecha clínica de TDAH en niños de una edad inferior, actualmente es necesario tener más de seis años para que el diagnóstico sea fiable. Por este motivo, es frecuente que este trastorno se empiece a reconocer en la educación primaria, etapa en la cual podemos comenzar a detectar problemas en cuanto a rendimiento escolar y ciertas disfunciones sociales.

Trastorno de Déficit de Atención

¿Qué les pasa a los niños con TDH?

Como padres, hay muchas cosas que podéis hacer para ayudarlos con el trastorno de déficit de atención, pero primero hay que entender qué les ocurre.

  • No se fijan, no escuchan y pierden la información sobre lo que tienen que hacer.
  • No reflexionan antes de actuar.
  • Cuando más quietos tienen que estar, más inquietos se encuentran.
  • No tienen en cuenta las consecuencias de sus acciones.
  • Saben hacer muchas cosas, pero no son capaces de terminarlas.
  • No atienden durante mucho tiempo una tarea que les suponga un esfuerzo mental.
  • No son conscientes del tiempo: o van muy lentos en tareas en las que hay que ir rápido o van muy rápido en las que se requiere más lentitud.

Si esto es lo que les ocurre en todo tipo de tareas, la dificultad se incrementa cuando hay sentimientos de por medio.

¿Qué pueden hacer los padres ante esto?   

Los padres son el factor protector más importante para reducir impacto del trastorno de déficit de atención en el entorno del niño o niña: familia, costumbres y educación. Existen ciertas estrategias para reducir el impacto del trastorno de déficit de atención y facilitar así las experiencias de éxito y los aprendizajes.

Las claves son las que siguen:

  1. Estructuración del ambiente. Es imprescindible tener ciertos hábitos, rutinas, organización, horarios, normas…
  2. Externalización de la información. Hacer uso de carteles, fotos, dibujos, relojes, señales acústicas…
  3. Internalización de los procesos. Guía externa de la conducta, pensar en voz alta, repetir la orden, que los padres se conviertan en un modelo para el niño…

A partir de ahí, los padres son los verdaderos expertos, técnicos y profesionales sobre el trastorno de déficit de atención. Es imprescindible dominar las técnicas de modificación de conducta cognitiva – conductual para mejorar el rendimiento antes del problema –para anticiparse– o después –para que corrijan errores–.

Esperamos que este artículo os haya servido de ayuda. No dudéis en seguir visitando nuestro blog para más información actualizada al respecto de todo tipo de trastornos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.